Y al final me metí…

…Porque si fuese un honrado empresario, a estas alturas estaría algo más que cabreado, especialmente si hubiese asistido alguna vez a una de esas edificantes charlas a cargo de algún Fiscal de Sala de Siniestralidad Laboral en las que se advierte de forma clara, concisa, contundente y hasta atemorizante, que para que exista un delito contra la seguridad de los trabajadores no es necesario que se produzca daño, bastando simplemente con que se den las circunstancias para que este pueda producirse y el empresario no aplique medidas para eliminar el riesgo de que ocurra.

La mera presencia de la típica pasarela improvisada constituye un delito contra la seguridad de los trabajadores, sin necesidad de que se produzca daño e incluso sin que se sorprenda a algún trabajador utilizándola. (Via http://www.jmcprl.net desde http://www.enriquealario.com)

Además mi indignación aumentaría si hubiese tenido acceso a un interesante documento titulado: “La actuación del ministerio fiscal en siniestralidad laboral: una guía práctica.” (Huete Pérez, Luis – 2007) en el que se habla entre otras interesantes cuestiones de los mecanismos para el inicio de las actuaciones de la Fiscalía, afirmando el autor que una de las formas frecuentes aunque no muy deseable es la de la iniciación de oficio mediante conocimiento del hecho por los medios de comunicación; y detalla: Leer más de esta entrada

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Diagnóstico: Sobre médicos y TPRL

Hace algún tiempo, al día siguiente de una operación relativamente sencilla para mejorar mi respiración (no piensen mal, está claro que mi estética no ha mejorado) tuve que llamar a una ambulancia para que me llevase al hospital.

Ingresé con una aparatosa hemorragia nasal y tras padecer la extracción y de nuevo introducción de varios metros de gasa en “fresco” y sin anestesia en mi nariz recién operada, me trasladaron a planta bastante maltrecho para pasar una agobiante noche en observación.

Al día siguiente, el médico que me atendió me preguntó si me quería quedar un día más o prefería irme a casa, a lo que le respondí que los ingenieros habíamos acordado con los médicos que ellos no calculaban vigas y nosotros no diagnosticábamos.

El médico sonrió y sin pensárselo demasiado decidió que mejor me quedaba en el hospital para mayor seguridad.

Ese día descubrí que curiosamente los médicos eran los únicos que creían en la capacidad de los ingenieros para afrontar retos importantes, a diferencia de otros colectivos que nos consideran poco menos que “bultos sospechosos”. (modo irónico off)    Leer más de esta entrada

Coordina que algo queda…

vaiven

CTCC Castelnou – Teruel

Mi primer trabajo como TPRL fué gratificante, pero no desde el primer día. Una Central Térmica de Ciclo Combinado, unos cierres con fachadas tipo sandwich y unas cubiertas “Deck” a 40 metros de altura sobre estructura metálica y 1000 trabajadores pululando por todas partes eran bastante más de lo que yo podía llegar a contemplar como un comienzo ideal para un novato, pero salí vivo del intento.

Como Coordinador de Seguridad y Salud (CSS) el arranque fué algo mejor, pero el desarrollo de los acontecimientos posteriores me persuadió definitivamente de que lo mío era trabajar como Técnico y que mejor no saber nada de coordinación en obras nunca más.

Mis razones para ver las cosas de esta manera son las mismas que cualquier CSS pueda expresar, todas ellas basadas en lo de siempre:

Lo que mal empieza mal acaba… Leer más de esta entrada

Los TPRL y la Caja de Pandora

Como diría el maestro Gila, a los TPRL nos “perpetraron” mal, al despiste, improvisando pero a la carta y predestinados no se sabe muy bien para que.

Nuestra breve pero intensa historia como colectivo(1) profesional se caracteriza por ser tan accidentada como absurda y promete ser aún más absurda si no ponemos algo por nuestra parte.

Hasta ahora me he limitado prácticamente a ejercer de “plañidera“, pero como ya anuncié en la entrada  anterior lamentarse no es la solución, la solución está en nosotros y quiero aportar mi granito de arena exponiendo algunas ideas que creo mejorarían nuestra situación como colectivo, pero no me vean como un fanático ortodoxo de la causa, simplemente opino y deseo intercambiar mis opiniones con ustedes para intentar llegar al mejor puerto posible.

A pesar de todo, para alcanzar un fin es necesario conocer el principio, la causa primigenia, los orígenes, que en nuestro caso son un poco de serie B. Leer más de esta entrada

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