Diagnóstico: Sobre médicos y TPRL

Hace algún tiempo, al día siguiente de una operación relativamente sencilla para mejorar mi respiración (no piensen mal, está claro que mi estética no ha mejorado) tuve que llamar a una ambulancia para que me llevase al hospital.

Ingresé con una aparatosa hemorragia nasal y tras padecer la extracción y de nuevo introducción de varios metros de gasa en “fresco” y sin anestesia en mi nariz recién operada, me trasladaron a planta bastante maltrecho para pasar una agobiante noche en observación.

Al día siguiente, el médico que me atendió me preguntó si me quería quedar un día más o prefería irme a casa, a lo que le respondí que los ingenieros habíamos acordado con los médicos que ellos no calculaban vigas y nosotros no diagnosticábamos.

El médico sonrió y sin pensárselo demasiado decidió que mejor me quedaba en el hospital para mayor seguridad.

Ese día descubrí que curiosamente los médicos eran los únicos que creían en la capacidad de los ingenieros para afrontar retos importantes, a diferencia de otros colectivos que nos consideran poco menos que “bultos sospechosos”. (modo irónico off)    Bromas aparte y dentro de la gravedad de la situación, aquella circunstancia, aunque accidental, me pareció bastante familiar y las largas horas de aburrimiento hospitalario me hicieron reflexionar sobre el papel que jugamos los TPRL y la importancia de tomar decisiones acordes a lo que se espera de nosotros.

Nos quejamos de que no se nos respeta y que nuestras decisiones suelen ser cuestionadas hasta por el que barre la empresa, de que se nos ningunea y apenas se nos hace caso. Todo ello es correcto y real, pero reconozcámoslo, algo de culpa tendremos.

Somos TPRL, formados y cualificados, especializados y en mi caso apasionados, pero he visto en demasiadas ocasiones como “tiarrones” como un tanque se permitían dudar en público e incluso dar a elegir entre varias opciones a personal igualmente muy cualificado pero no precisamente en Seguridad y Salud.

Naturalmente una vez abierta la caja de Pandora cerrarla cuesta lo indecible y a veces nunca llega a cerrarse del todo.

Por ello, los TPRL debemos ser consecuentes con nuestra función y atribuciones, pues si aceptamos más o menos alegremente la asunción de responsabilidades lo lógico será que lo hagamos porque hemos valorado nuestras capacidades y en consecuencia hemos decidido que estamos debidamente preparados para ejercer nuestra labor.

Es increíblemente frecuente leer por foros y redes sociales consultas sobre conceptos básicos realizadas por TPRL que ocupan puestos relevantes en sus organizaciones y lo que es peor, sin asomo de rubor o remordimiento alguno y eso cuando no se trata de declaraciones públicas absolutamente contrarias al espíritu de la PRL. Repito, personas que han aceptado sin ningún rubor puestos de relevancia para los que probablemente nunca han estado preparados.

Los TPRL ni diagnosticamos ni calculamos vigas, de nosotros se espera otra cosa, otras decisiones, bajo presión e inmediatas, para las que debemos estar preparados. Se supone que debemos liderar nuestro proyecto en lugar de ir a remolque.

Meter la cabeza entre papeles lejos de evitarnos problemas lo único que va a conseguir es que como el avestruz nos quedemos con el culo al aire.

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11 Responses to Diagnóstico: Sobre médicos y TPRL

  1. Daniel andrade says:

    Podrías explicar es significado de TPRL para entender ya que yo entiendo tipo de prevención laboral

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    • xomaloga says:

      TPRL= Técnico en Prevención de Riesgos Laborales sin indicar nivel.
      TSPRL = Lo mismo pero de nivel superior.
      TSPRP=antiguo nivel intermedio, Tec. Sup. Prev. Ries. Profesionales.
      TIPRL= antiguo nivel intermedio.

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    • Bizkor says:

      Bonita y muy buena realidad la que cuentas y se vive en el campo de batalla.
      Felicitaciones de nuevo Xosé
      suerte con tú nariz

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      • xomaloga says:

        Sigue ahí, es la mía y con el tiempo he llegado a mantener una estrecha relación con ella (con mi nariz…), gracias.

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  2. Muy buen artículo Xosé Manuel, invita a la reflexión (…)

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    • xomaloga says:

      Esa era la idea Isabel.

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  3. saboaben says:

    Completamente de acuerdo, enhorabuena por el artículo.
    Confío en que el tiempo y gente cómo tú hará q cambie esta situación, gracias!

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    • xomaloga says:

      Gracias, pero los cambios son cosa de todos, no de gente cono yo.

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  4. Josu Rekalde Atela says:

    Ciertamente, hacer el avestruz, es la primera de las reacciones que debe tener en cuenta un TPR, no solo refiriéndose a sus actuaciones, sino al resto de su entorno profesional.

    Es lo que hacemos casi todas las personas en nuestro quehacer diario con las realidades que nos rodean, donde casi todos vamos casi siempre por el camino más fácil, evitar la tarea compleja y/o que requiere esfuerzo o dedicación adicional, en la que parte de nuestra labor es evitar que eso suceda. Hablo de la escala organizativa de los balones fuera de casi todas las organizaciones: eso es cosa de los de prevención, como si esos señores fueran bomberos, alguaciles, médicos, enfermeros o el aspecto que les fastidie. Y es que la prevención , es cosa de todos y sus derechos y obligaciones nos obligan y protegen a todos.

    Requiere tener en permanente estado de alerta nuestra atención, y ejercer de continuo nuestra responsabilidad, sin dejar de ser conscientes que somos igual de tendentes a hacer el avestruz que los demás, con un lado de fatiga funcional que nos llegara en mayor o menor grado de acuerdo a la organización en la que nos movamos y el reparto de las funciones y responsabilidades.

    En los momentos de mayor riesgo, además, aunque parezca paradójico, es casi siempre una reacción inconsciente tratar de distraernos con otros elementos que aminoren el miedo y donde más hacemos la avestruz casi todos los humanos. La vida es sueño, y los sueños sueños son, decía Calderón, tratemos de no soñar sino en lo que somos capaces de llevar a cuestas. Objetivos claros, honestos, sencillos, comprensibles, medibles e iguales para todos. Suele ayudar a no hacer el avestruz.

    Cuídate la nariz, que es el mejor de nuestros sentidos para percibir los comportamientos de avestruz propios y ajenos. Estar bien, Xosé, salud, buena vida y cuan larga pueda ser para ser buena.

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    • xomaloga says:

      No se que te diga Josu, a veces el hedor es tan insoportable que dan ganas de cargarse los cornetes, pero luego piensas en un buen “Riberita” y no puedes renunciar a sus retropalatales…

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      • Josu Rekalde Atela says:

        Xosé, NO dejes de mezclar esos riberas con su primer contacto nasal. Ayuda, máxime a quienes como yo, solo podemos hacer eso, olerlos…

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