Cabos de anclaje y conectores: cada oveja con su pareja. (I)

La selección de un arnés anticaídas es relativamente sencillo, al menos si consideramos que solo hay cuatro tipologías estructurales o funcionales básicas.

Enmarañados

Cuando se trata de seleccionar cabos de anclaje y conectores parece que la cosa se complica un poco, pero vamos a ver que en realidad, si aplicamos un poco de lógica, decidirnos por una u otra opción es aún más sencillo que en el caso de los arneses.

Una vez más insisto que no pretendo hacer de mis artículos manuales oficiales ni oficiosos, simplemente intento ayudar u poco a aclararse con esos elementos y conceptos técnicos.

Los cabos de anclaje

¿Que son?

Se definen como la parte o elemento del sistema anticaídas destinado a conectar el arnés con un punto de anclaje.

Pueden ser un cabo de cuerda o de cinta de diferentes medidas que en sus extremos cuentan con ojales cosidos mediante técnicas y equipos especiales destinados a los conectores.

La norma.

Además de la normativa relativa a Equipos de Protección Individual, Equipos de trabajo (trabajos en altura) y comercialización de productos (marcado CE)  sus características vienen especificadas en las normas:

  • EN 354:2002: Elementos de amarre
  • EN 355:2002: Absorbedores de energía

¿Cuantos tipos hay?

Pues lo que se dice haber, hay un montón de modelos y tipos, pero podemos concretarlos en 4 tipos básicos más las variantes en función de si disponen o no de disipador de energía.

 Tipologías

 Descripción

 

Cabos de anclaje simples.

Se utiliza exclusivamente en aquellos casos en los que el trabajador permanezca en una posición fija sin desplazamientos que le obliguen a desconectarse del punto de anclaje.

En Plataformas elevadoras de personas se utilizará sin disipador y de longitud adecuada en relación con los puntos de anclaje del arnés y de la cesta de la plataforma.

 

Disipador de energía individual.Permite utilizar un cabo simple, doble o de posicionamiento en trabajos que requieran de un sistema de absorción de energía en caso de caída.

Cuando un disipador de energía ejerce su función en una caída, este queda inutilizado y con el puede quedar igualmente inutilizado el cabo de anclaje cuando ambos componentes conforman un único elemento solidario.

Cuando el disipador es un elemento independiente, se requiere incorporar conectores (mosquetones) de unión de este con los cabos y el arnés, lo que incrementa su peso, pero en contrapartida, su inutilización no implica desechar necesariamente el resto de elementos salvo en caso de caídas muy violentas. Además los cabos con disipador incorporado suelen ser más caros.

 

Cabos de anclaje simples con disipador de energía.

El disipador en este caso forma parte indivisible del cabo de anclaje.

Al ser simple, su utilización se reduce exclusivamente a aquellos casos en los que el trabajador permanezca en una posición fija o sin desplazamientos que le obliguen a desconectarse del punto de anclaje.

Conviene elegir cabos de anclaje NO solidarios con el disipador, de esa forma se puede sustituir cualquiera de las partes sin desechar el conjunto

 

Cabos de anclaje en “Y” o de doble anclaje con disipador de energía.

Se utilizan cuando el trabajador ha de desplazarse cambiando de punto de anclaje durante dicho desplazamiento, de tal manera que siempre permanecerá anclado a un punto seguro durante el desplazamiento.

Su función puede reemplazarse mediante dos cabos de anclaje simples, pero se incrementa el peso, la incomodidad y las precauciones de uso.

 

Cabo de anclaje de posicionamiento regulable a distancia variable.

Consta de un cabo normal dotado de una hebilla especial u otro sistema similar de bloqueo que permite regular la longitud de alcance

Se utiliza para posicionarse en posturas cómodas que permitan trabajar con las manos libres y también como cabo limitador de alcance en zonas donde la distancia de seguridad es variable respecto a los anclajes.

Puede asociarse a disipadores de energía.

Es el cabo de anclaje más recomendable para trabajos en plataformas de elevación móviles de personas (PEMP) pues cada fabricante, cada modelo e incluso cada año de fabricación cambia el punto de anclaje en la cesta y un cabo regulable se adapta a todas ellas

Una vez más ¿Cual compro?

Pues una vez más me he de limitar a dar algunas pautas orientativas pues cada caso, cada trabajo, cada actividad marcará las necesidades específicas.

Los cabos simples.

Se destinarán exclusivamente a casos en los que los trabajos ejecutados no expongan al trabajador a:

  • Caídas de factor 2 salvo que cuenten con disipadores de energía.
  • Paso por puntos intermedios en tránsito con líneas de vida.

Son especialmente útiles para delimitar el alcance del trabajador en trabajos o actividades en los que se desea evitar que el trabajador alcance inconscientemente una zona de peligro, pues existen de diversos tamaños (desde 1m).

Si existe riesgo de caída a distinto nivel es necesario utilizar disipadores de energía.

Los cabos dobles o en “Y”

Constan de un tramo inicial que se divide en dos (Y) y son especialmente indicados para trabajos en los que el trabajador ha de cambiar de punto de anclaje en un momento determinado, de tal manera que durante la operación de cambio permanece en todo momento asegurado a un punto resistente.

Normalmente se asocia a disipadores de energía, salvo casos en los que el sistema de líneas de vida se ha diseñado específicamente para evitar caídas de factor 2.

Los cabos regulables

Son de gran utilidad en casi todo tipo de situaciones, pues la posibilidad de regular el alcance permite su utilización en diversas situaciones como son:

  • Trabajos en los que el trabajador ha de posicionarse para trabajar con las dos manos (torres, escaleras,…).
  • Trabajos en los que ha de trabajar a diferentes distancias del punto de anclaje.
  • Son los más útiles para trabajar en plataformas elevadoras de personas (PEMP), pues se adaptan a casi todas las posibilidades de localización del punto de anclaje de las cestas. En este caso, es preferible que no cuenten con disipador de energía, pues su función no es parar una caída desde la cesta una vez esta se produce, su misión es evitar que el trabajador pueda salirse de la cesta.

Con o sin disipadores de energía.

No es esta una cuestión baladí, pues imprescindible en la mayoría de ocasiones, en otras puede representar más peligro que seguridad.

Son imprescindibles en situaciones con riesgo de caída a distinto nivel, pues independientemente de que exista o no la posibilidad de caída de factor 2, toda la energía disipada repercute en proteger a l trabajador de posibles daños.

Pero ATENCIÓN los disipadores de energía están formados en general por una cinta de varios metros  a la que se le aplica un cosido especial que la mantiene plegada. Cuando se produce una caída, ese cosido se rompe y se va deshaciendo a una velocidad controlada que permite que la energía de la caída se disipe progresivamente y no repercuta directamente sobre el resto del sistema anticaídas y por supuesto del cuerpo del trabajador.

El problema radica en que a la hora de decidirse por un sistema anticaídas basado en arneses, líneas de vida, etc, hay que considerar la longitud de la cinta desplegada del disipador, pues podría ser suficiente como para que el trabajador se golpee contra el nivel inferior.

Lca + Lde + Daa + Dap = Distancia real de alcance en caso de caída.

Donde:

  • Lca = Longitud del cabo de anclaje
  • Lde = Longitud del disipador extendido
  • Daa = Distancia entre el anclaje del sistema anticaídas y el punto de anclaje del arnés.
  • Dap = Distancia desde el punto de anclaje del arnés hasta los pies  del trabajador.

Créditos.

En esta ocasión he utilizado imágenes procedentes del catálogo de la marca:

 

Espero que os sirva de ayuda,  en breve seguiré con los conectores.

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2 Responses to Cabos de anclaje y conectores: cada oveja con su pareja. (I)

  1. Alex Domínguez says:

    Hola Xosé Manuel,

    Me llamo Alex y soy formador y técnico en prevención de riesgos laborales especializado desde hace años en el campo de la seguridad en altura.

    Quisiera felicitarte en primer lugar por tu iniciativa a la hora de intentar aclarar estos temas tan “liosos” específicos de EPIs y sistemas anticaídas. Es importante que se haya hecho puesto que existe mucha controversia y desconocimiento al respecto, quizás por lo complejo del tema.

    Sólo quisiera puntualizar un par de cositas que creo que son muy importantes, verás:

    El factor de caída, en el ámbito laboral (puesto que en el ambito deportivo funciona de otro modo debido a las técnicas empleadas y los materiales) siempre que sea factor 1 puede ser mortal si no se acompaña de un absorbedor de energía y el factor de caída 2 siempre será mortal utilizando el cabo de amarre con absorbedor incluido, pudiendo no serlo si se está sujeto a una línea de vida con absorbedores mucho más potentes que los de un cabo de amarre.

    Por tanto, hay que tener muy en cuenta no acercarse nunca en una caída al factor de caída 1 y para ello la gente ha de tener muy claros los conceptos e incluso recibir formación teórico-práctica para evitar estos riesgos y sobre todo aprender como elegir y como utilizar los sitemas anticaídas.

    Otro punto que también quisiera comentar es el del uso del disipador de energía en las plataformas elevadoras, donde cabe decir que en ellas existe el riesgo de caída a distinto nivel y por ello debería ser obligatorio el uso del absorbedor, además, viendo donde se encuentran normalmente los puntos de anclaje, en caso de caída se pueden dar facilmente factores que sobrepasan el factor 1.

    Espero haber servido de ayuda con estas aclaraciones.

    Saludos cordiales.

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    • xomaloga says:

      Hola Alex,
      En primer lugar gracias por los cumplidos en particular y por tu comentario en general.

      Tu recomendación es muy acertada en lo referente a reducir el factor de caída por debajo de 1, pero te aseguro que una caída factor 2 no es necesariamente mortal lo mismo que si puede serlo una de factor inferior a 1, pues como sabes el factor influye en lo “extremo” de la caída y sobre la resistencia de los equipos pero no es lo único que va a determinar su gravedad (el factor X no implica lo mismo en una caída de 20 cm que en una de 2 metros), pero vamos, que mejor que la gente se quede con lo de reducir el factor a toda costa como bien dices.

      También estás muy acertado al diferenciar lo deportivo de lo laboral, pues los sistemas para evitar esos factores de caída en lo deportivo son inexistentes en lo laboral salvo casos muy específicos de puntual aplicación y que precisan una técnica muy depurada por parte del que la aplica.

      Sobre las PEMP he de disentir con todo el dolor de mi corazón, pues en ellas el punto de anclaje se sitúa deliberadamente bajo para que precisamente en caso de producirse el famoso “efecto rebote o catapulta” el trabajador no pueda salir despedido fuera de dicha cesta. Al tratarse de un empuje muy violento si se liberase el disipador si que podría salir despedido y dañarse, de ahí que no lo recomiende porque la cesta aunque no lo parezca es lo que lo protege y esto lo aseguro desde mi experiencia profesional a pié de obra y con este tipo de equipos.
      En las PEMP, especialmente las modernas, los puntos de anclaje se ubican a distancias tales del anclaje en el arnés que en caso de rebote o catapulta lo normal es que ni se le eleven los pies si lo está haciendo adecuadamente.

      Piensa que en una PEMP de tijera por ejemplo, ni es obligatorio el uso de arnés pues está el trabajador más protegido que en un andamio normal con sus barandillas a 1 m, por su parte en las articuladas y telescópicas el riesgo radica en el ya mencionado efecto catapulta, por lo demás si no fuese por ese detalle o por el riesgo de vuelco etc, repito que la cesta es más segura que un andamio, es más, en caso de desplome el trabajador tiene más posibilidades de sobrevivir si permanece dentro de la cesta que si cae fuera de ella (incluso conozco casos).

      Otra cosa es que luego los trabajadores se dediquen a subirse a las barandillas para tener mejor alcance y cositas por el estilo, pero en ese caso la solución ha de venir por otro lado, aunque la tentación sea obligarles a usar el arnés, pero esa no es la solución adecuada.

      En todo caso gracias por tu valiosa aportación y espero que te prodigues porque como sabes este mundo es muyyyyyyyy extenso y ciertamente embrollado, que no complejo.

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