Gestionar varias cuentas por separado con Outlook (v. 2007)

Habitualmente utilizo dos cuentas de correo, una personal  que vale para todo lo imaginable y otra digamos que institucional, en la que recibo alertas de publicaciones, correos de la Universidad y cosas así.

Al principio tenía todo en la misma ubicación en Outlook y me liaba bastante creando reglas para repartir los correos por carpetas ( serias e institucionales…), pero al final siempre había algo que fallaba o me volvía loco buscando viejos correos, por lo que me decidí a buscar algún método más “profesional”.

Pues bien, despues de ver mil y una copia del mismo original en el que se narran las más increibles peripecias (todas inútiles), trasteando por la aplicación, medio fruto de un árduo trabajo de investigación, medio típico ¡EUREKA! al estilo Arquímedes, encontré la solución. Y como “nadie nace aprendido” os la cuento.

El objetivo

Se trata de mantener simultánemaente varias cuentas de correo en la misma sesión de Outlook, pero en lugar de repartirlas por carpetas sin más, lo que queremos es que cada cuenta mantenga su propia bandeja de entrada, elementos enviados, elementos eliminados, etc. es más, queremos poder llevarnos nuestros correos en una memoria USB si es necesario, pero solo los de una determinada cuenta.

¿Cómo?

Mucho más fácil de lo que se puede creer. En primer lugar añadimos la cuenta de correo a Outlook como cualquier otra cuenta, luego ya nos ponemos al tema. Leer más de esta entrada

Participación, la necesaria implicación del trabajador en su seguridad.

Que soy un fiel admirador de Tomás Castillo no es ningún secreto, de hecho no es la primera vez que me refiero a él ni (estoy seguro) será la última. Cualquier persona medianamente cabal debería de buscar sus referentes en todos esos seres que nos rodean en el día a día desarrollando grandes cosas, especialmente cuando esas cosas afectan positivamente a quienes los rodean. Tomás es una de ellas y además de amigo es uno de mis referentes fundamentales, que sin saberlo ha influido de forma decisiva en mi forma de ver y entender la Prevención de Riesgos Laborales.

En julio de 2016 participó en un encuentro sobre empoderamiento de las personas (Ciencia, innovación y tecnología) en el que a lo largo de media hora desgranó una serie de conceptos terriblemente básicos y a la vez tremendamente avanzados relativos al papel de los “técnicos” respecto a aquellos a quienes van dirigidas sus acciones, estrategias y decisiones.

Tomás habla en el vídeo de la relación entre los pacientes y aquellos que se ocupan de ellos en todos los aspectos, ya sean médicos, terapeutas, responsables políticos o de la Administración, etc.

Tras escuchar atentamente (es muy fácil escuchar a Tomás) de repente vi muy claro lo que apenas era una idea básica que no había alcanzado a concretar en su formulación definitiva, el “empoderamiento”, ese feo “palabro” tan de moda en su momento y que tan poco me gustaba por antiestético tomó un nuevo significado para mi, porque basta cambiar los protagonistas de la disertación de Tomás para obtener gratis y de primera mano un magnífico modelo de gestión global de la Seguridad y la Salud Laborales que me gustaría compartir. Leer más de esta entrada

La estulticia, en PRL, no es cuestión de sexo

No se crean, la imagen que pueden a ver a continuación no me sorprende ni mucho ni poco, más bien me recuerda a aquellos impresentables que aparecían por las obras en potentes coches de lujo repartiendo los billetes de la paga a sus trabajadores, eran los “pistoleros“.

EL PUTO AMO DE LA OBRA

Fuente: @safetyphoto en Twitter

Recientemente, una publicación en Linkedin presentaba otra imagen relativamente popular y que tampoco me sorprendía en exceso, pero que despertó cierta suspicacia por su, al parecer, sesgo sexista, en este caso machista.

En mi caso y hasta descubrir al “figura” de la imagen de más arriba, la había empleado como recurso en algún curso y alguna charla, porque nada mejor que ver al patrón rodando y haciendo el ridículo para despertar la empatía de la concurrencia obrera.

En todo caso nunca se me había pasado por la cabeza ese posible sesgo sexista, entre otras cosas porque mi cabeza no concibe ese tipo de ideas y si la utilizaba, repito, es porque era la única realmente graciosa que encontré disponible.

Pero tras la pequeña y pacífica polémica de Linkedin, me dió por intentar saber algo más sobre la dichosa imágen, buscando por mil recovecos hasta que al fín pude dar con la original.

En realidad se trata de capturas de imagen del capitulo piloto de la serie “Parks and Recreation” (NBC 2009), un capítulo con un argumento muy apropiado pues precisamente describe la situación ridícula a la que al menos yo hago referencia.

Ya lo del uso que se da de las capturas que circulan por la red no entra en mi jurisdicción, pero sin duda habrá de todo.

Por mi parte recomiendo lo de siempre: “Hay que ser crítico con las fuentes más fiables, comprobar y comprobar, una y otra vez, porque ún así nos podrán engañar, pero al menos no habremos colaborado en ello”

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Ningún ingeniero/a sufrió daños durante la redacción de este artículo. Las imágenes de acción fueron realizadas por especialistas. Denle agua al canario que estamos en agosto y a la abuela también, que no basta con agua del carmen.

El maldito efecto “TESLA”

El progreso

Los avances tecnológicos, tan necesarios como cicateramente orientados, nos han proporcionado tantas “bondades” como “penalidades” y no porque la tecnología sea intrínsecamente buena o mala, el problema radica en quienes la desarrollan y aplican.

Así, la bondad del correo electrónico se contrapone a la “penalidad” del “spam”, la comodidad del e-comercio a la cyber-estafa, la banca electrónica a la…¡¡banca electrónica!! (je, je) y mil ejemplos más de similar entidad.

El maldito efecto Tesla¹

Si algo puede convertir el balance en positivo es el acceso a la información global, al conocimiento, aunque su propia “penalidad” (la falta de criterio del usuario) parece cada vez más asentada y en aumento, siendo un ejemplo especialmente curioso “el maldito efecto Tesla”. Leer más de esta entrada

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